Ballena. Dominica Ahumada Medina. (11 años) © copyrigth.

Red de amig@s unidos por el arte.

16 jun. 2013

EL DESIERTO



¿Quién?
En lánguido ritmo cadencioso
se mece en mis brazos la palmera solitaria
 visto de sombra y cobijo al escorpión
Soy olor de dátil y zumbido de abejas
El deseo dibuja el roce del sigilo de la serpiente
 en mis arenas
El sol escurre fuego líquido de sus mejillas
 y gotea mi piel
Cuando me arrasa el viento
envuelvo con furia los gigantes en flor
y en sus espinas prendo mariposas
Las dunas me transforman
y nace un horizonte niño cada día
Un océano erosiona mi contorno
y me lame su espuma
Me reflejo en la piel de la luna
y en lo intenso de la noche
abrigo los susurros trashumantes
Vacío mis entrañas
y el líquido vital
corre como potro desbocado
por mis venas
Vomito esencias primitivas
sal y agua
como ave que alimenta a sus crías
Brota el oasis en mí…  soy el desierto.
Leticia©

6 comentarios:

Loli Salvador dijo...

Qué bonito, Leticia, me has hecho recordar los oasis en los que estuve alguna vez y en tu poema hay algo más que una descripción ambiental. Si me lo permites añadiría que en ti hay más agua fresca que tierra árida.
Alguien dijo que hay que adentrarse en el desierto para dejar atrás los espejismos y para regresar a la sed.

Buen día. Un abrazo y todo mi cariño

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Bella la imagen, ser oasis, brotar de ti el desierto....UN abrazo. carlos

Fina Tizón dijo...

Acechan sombras negras en estos versos, pero nacen imparables sueños de esperanza y vida interior que las auyenta; es esa vida interior que simboliza la serpiente de tu poema dejando al Escorpión sin veneno que derramar.

Un poema precioso, perfecto, con uns metáforas sin desperdicio. Mi felicitación, amiga Leticia

Un fuerte abrazo

Fina

Leticia dijo...

Loli, Carlos, Fina. Vivimos en un marco geográfico que marca nuestros días, en ese ir y venir en que se va el tiempo lineal de nuestra existencia. He vivido como también Loli, en distintos espacios que han marcado mi memoria, a todos los añoro en determinado instante ¿por qué? me pregunto. Me miro al espejo, el reflejo describe mi contorno que deja ver un paisaje, y como tal se transforma día a día. Hoy, soy un semidesierto, antaño fui selva, bosque, isla, estero, y casi siempre el rumor de agua y viento me han envuelto... pero sigo siendo al interior, una y la misma.
Los abrazo muy, muy, fuerte. Gracias por sus palabras.

Julie Sopetrán dijo...

Tiene la fuerza del desierto y la ternura del oasis, así como tú eres. Me encantó.

Leticia dijo...

Julie, qué decirte.. tus palabras siempre me fortalecen. Gracias